Obra de teatro de Tuffy

por | agosto 9, 2014

Obra de teatro de Tuffy

Narrador: Candy iba caminando por las calles del centro de la ciudad, cuando algo hizo que desviara la mirada hacia un gran escaparate de vidrio. Se trataba de un perro pequeño de color café en cuya jaula colgaba un cartón con el nombre Tuffy.

(Se cierra el telón y se cambia la escenografía para que cuando este se abra de nuevo, la chica se vea dentro de la tienda).

Candy: Muy buenas tardes señor (me permitiría echarle un vistazo a ese perrito que está allá en la vitrina.

Dependiente: ¿Quién, Tuffy? Ese animal lleva aquí desde que me traspasaron la tienda. Ya es un perro viejo. Si prefieres, te puedo enseñar unos bellísimos cachorritos que seguramente te agradarán más.

Candy: No señor. De hecho, debo confesarles que a mí las mascotas no me gustan. Sólo que Tuffy me cautivó con su mirada. Era como si me hablara con sus ojos.

Dependiente: ¡No lo puedo creer! Ese perro es extremadamente huraño, me ha querido morder más de una vez, en el momento en que le aviento su comida a la jaula. Yo nada más le estoy refiriendo los hechos, porque no quiero que cuando se lo lleve a su casa y la muerda, venga a reclamarme.

Narrador: El vendedor toma la jaula del perro y la pone frente a la muchacha. Ella comienza a hablar de manera amable y amistosa.

Candy: A ver amiguito ¿te gustaría ir a casa conmigo?

(El animal mueve la cola profusamente, en señal de aprobación.)

Narrador: Al percatarse de esto, el dependiente sin que nadie se dé cuenta, le quita el seguro a la jaula y deja que Tuffy se escape con la esperanza de que ataque a la chica por sorpresa. Mas el can, se acerca a ella y se tira sobre sus pies.

Candy: ¿Lo ve usted? Es de lo más cariñoso.

(La chica le paga al mercader y sale de escena muy contenta con su nueva mascota).

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